
La fianza: el gran tema el día de entrada y el día de salida
Al empezar un alquiler se habla poco de la fianza; se paga porque “toca” y se sigue adelante. Pero al finalizar el contrato, la fianza se convierte en uno de los puntos más conflictivos: retrasos en la devolución, descuentos que el inquilino considera injustos, dudas sobre qué se puede retener y qué no.
Entender bien la función de la fianza y sus límites ayuda a defender tus derechos al entregar la vivienda.
Qué es y para qué sirve la fianza legal
La fianza legal es una cantidad en metálico que el inquilino entrega al propietario como garantía de:
- El pago de la renta.
- El cumplimiento de las obligaciones del contrato.
- La reparación de posibles daños imputables al inquilino.
En los alquileres de vivienda habitual suele equivaler a una mensualidad de renta. La ley obliga a depositarla en el organismo competente de cada comunidad autónoma.
Fianza legal y garantías adicionales
Además de la fianza, el propietario puede pedir otras garantías (depósitos adicionales, avales, fiadores…). Es importante diferenciar:
- La fianza obligatoria por ley.
- Los depósitos voluntarios pactados por las partes.
Todos ellos deben figurar por escrito en el contrato, indicando su importe y finalidad.
Cuándo puede el casero quedarse con parte de la fianza
El propietario puede descontar de la fianza, por ejemplo:
- Rentas o suministros pendientes de pago.
- Daños en la vivienda claramente atribuibles al inquilino.
- Costes de limpieza o vaciado si se entrega en un estado muy deteriorado y distinto al de uso normal.
No es correcto usar la fianza para cubrir el desgaste lógico por el uso (pintura algo envejecida, pequeños roces, electrodomésticos con uso razonable…).
Plazo para devolver la fianza
Una vez entregadas las llaves, el propietario dispone de un plazo razonable para revisar la vivienda y devolver la fianza, descontando en su caso las cantidades justificadas.
Si se retrasa sin causa, puede generarse el derecho a intereses a favor del inquilino, según la normativa aplicable en cada comunidad autónoma.
Cómo dejar constancia del estado de la vivienda al salir
Para evitar discusiones, es muy recomendable:
- Hacer una visita conjunta con el casero el día de la entrega.
- Firmar un documento de entrega de llaves indicando el estado general.
- Tomar fotografías o vídeos de todas las estancias.
Si hay pequeños desperfectos, se pueden reconocer y valorar en el acto para cerrar el tema de forma amistosa.
Qué hacer si no te devuelven la fianza
Si pasa el tiempo y el propietario no devuelve la fianza ni justifica los descuentos:
- Envíale un requerimiento por escrito (correo electrónico, burofax) solicitando la devolución.
- Guarda toda la documentación: contrato, recibos, inventario, fotos de salida.
- Si sigue sin pagar, valora reclamar la fianza por la vía judicial, normalmente mediante un procedimiento monitorio.
Conclusión
La fianza del alquiler no es un dinero perdido ni un pago adicional: es una garantía que debe devolverse cuando el inquilino ha cumplido sus obligaciones y la vivienda se entrega en buen estado. Dejar constancia del estado inicial y final, guardar los justificantes y reclamar por escrito en caso de conflicto son claves para recuperar lo que te corresponde.