
El cinturón y las sillitas, los grandes salvavidas invisibles
El cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil son dos de los elementos que más vidas han salvado en carretera. Pese a ello, todavía hoy la DGT denuncia a miles de conductores y acompañantes cada año por no utilizarlos correctamente. Además del riesgo para la salud, la conducta conlleva multas y pérdida de puntos.
En este artículo repasamos qué dice la normativa española, cuánto pueden sancionarte y qué particularidades existen cuando viajan niños en el vehículo.
Qué dice la normativa sobre el uso del cinturón
La regla general es clara: todas las personas ocupantes de un vehículo, tanto en los asientos delanteros como traseros, deben llevar correctamente abrochado el cinturón de seguridad, siempre que el asiento lo tenga instalado.
No basta con “pasárselo por encima” o llevarlo holgado: el cinturón debe utilizarse tal como fue diseñado, con la banda pélvica y la banda diagonal ajustadas al cuerpo.
Sanciones por no llevar cinturón
No usar el cinturón de seguridad se considera una infracción grave.
- Multa económica importante.
- Pérdida de puntos del permiso de conducir para el conductor cuando es él quien incumple o cuando no garantiza que lo hagan los menores a su cargo.
Si el ocupante sin cinturón no es el conductor y es mayor de edad, la responsabilidad y la sanción pueden recaer directamente sobre él.
Sistemas de retención infantil: quién debe usarlos y cómo
Los menores de determinada estatura deben viajar en sistemas de retención infantil homologados y adaptados a su peso y altura. Además, con carácter general, deben ir ubicados en los asientos traseros, salvo excepciones concretas (por ejemplo, cuando no existan, estén ya ocupados por otros menores o no sea posible instalar allí la sillita).
No utilizar sillita cuando es obligatoria o hacerlo de forma incorrecta supone una de las infracciones más graves en materia de seguridad vial.
Sanciones por no usar sillita infantil
Cuando un menor que debería ir en sillita no la utiliza, o lo hace de manera insegura, las consecuencias habituales son:
- Multa económica elevada.
- Pérdida de puntos para el conductor, por no garantizar la seguridad del menor.
- Posibles medidas adicionales, como la inmovilización del vehículo hasta que se corrija la situación.
Excepciones médicas y justificación
Existen supuestos muy concretos en los que una persona puede estar exenta de llevar cinturón por motivos de salud. Para ello suele requerirse un certificado médico oficial que acredite la imposibilidad o el riesgo de utilizarlo.
En caso de control, es esencial llevar este certificado a bordo y mostrarlo a los agentes para evitar la denuncia.
Cómo se detectan estas infracciones
Las campañas de vigilancia de la DGT se apoyan en:
- Controles presenciales en carretera.
- Vigilancia desde vehículos camuflados.
- Cámaras y sistemas automáticos que identifican ocupantes sin cinturón.
En muchos casos, la multa llega directamente al domicilio del titular del vehículo, acompañada de una fotografía como prueba.
Posibilidades de recurso
Recurrir una multa por no usar cinturón o sillita puede tener sentido cuando:
- La identificación del ocupante es dudosa o la imagen no es clara.
- Se ha aplicado erróneamente la responsabilidad al conductor cuando el infractor era un adulto independiente.
- Existe un certificado médico válido que justifica la no utilización del cinturón.
Un abogado especializado en tráfico puede valorar si merece la pena recurrir o si es más recomendable acogerse al pronto pago para reducir la sanción.
Conclusión
No llevar cinturón o sillita infantil no solo es una conducta sancionable, sino que multiplica el riesgo de lesiones graves en un accidente. Conocer las normas, utilizar siempre los sistemas de retención de forma correcta y revisar periódicamente que las sillitas están bien instaladas es la mejor forma de proteger a toda la familia y evitar multas y pérdida de puntos.