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Despido con reducción de jornada por cuidado de hijos o familiares: protección especial y opciones

Laboral y Despidos
Índice

Conciliar no debería costarte el trabajo

La reducción de jornada por cuidado de hijos o familiares es una de las herramientas clave de la conciliación. Sin embargo, muchas personas temen pedirla por miedo a quedarse en una especie de “lista negra” para futuros despidos.

La ley establece una protección reforzada en estos casos, pero eso no significa que nunca pueda haber despido. La clave está en distinguir cuándo la empresa actúa con una causa real y cuándo se está castigando de hecho el ejercicio del derecho a conciliar.

Qué es la reducción de jornada por cuidado

La reducción de jornada por cuidado permite al trabajador:

  • Reducir entre un mínimo y un máximo su jornada diaria.
  • Con la correspondiente reducción proporcional de salario.
  • Para cuidar a hijos menores, personas con discapacidad o familiares hasta cierto grado de parentesco, en las condiciones que marca la ley.

Durante este periodo, la persona sigue formando parte de la plantilla con las mismas garantías básicas que cualquier otro trabajador, y algunas adicionales.

Protección frente al despido en estos casos

El trabajador o trabajadora con reducción de jornada por cuidado se considera en una situación especialmente protegida. Esto implica que:

  • Si se le despide, el acto será analizado con especial atención por los tribunales.
  • Existe una mayor posibilidad de que el despido pueda considerarse nulo si se aprecia discriminación.
  • La empresa deberá esforzarse en demostrar que la causa del despido es ajena a la reducción de jornada.

¿Se puede despedir a alguien con reducción de jornada?

Estar en reducción de jornada no crea una inmunidad absoluta. La empresa podría plantear un despido cuando exista:

  • Una causa disciplinaria grave debidamente probada.
  • Una causa objetiva real (por ejemplo, un cierre de centro, una reestructuración general…).

Lo que no puede hacer la empresa es utilizar la reducción de jornada como motivo encubierto del despido o como criterio de selección discriminatorio en despidos colectivos u objetivos.

Cuándo puede ser nulo el despido

El despido puede ser declarado nulo cuando se acredita que:

  • La verdadera razón del despido es la reducción de jornada o el ejercicio de derechos de conciliación.
  • Se han vulnerado derechos fundamentales, como la no discriminación por razón de sexo o situación familiar.
  • En un proceso de reorganización, los trabajadores con reducción de jornada han sido seleccionados de forma sistemática frente a otros.

En caso de nulidad, la consecuencia habitual es la readmisión y el abono de salarios de tramitación.

Indicios de que la reducción de jornada ha influido en el despido

Algunos elementos que pueden hacer sospechar que la reducción ha sido determinante:

  • Comentarios negativos previos sobre los inconvenientes de tu reducción.
  • Cambios injustificados de funciones justo después de pedir la reducción.
  • Ser el único o una de las pocas personas de tu departamento con reducción de jornada afectadas por el despido.
  • Cartas de despido con causas poco claras o genéricas.

Qué hacer si recibes una carta de despido en esta situación

Si te despiden mientras disfrutas de una reducción de jornada por cuidado:

  • Guarda la carta de despido y cualquier comunicación anterior relacionada con tu reducción.
  • No firmes documentos de renuncia o acuerdos sin asesorarte.
  • Asegúrate de respetar los plazos de impugnación, que son muy breves.
  • Acude a un abogado laboralista con todas las pruebas disponibles.

Reincorporación futura y miedo a pedir reducción

Es comprensible que exista miedo a pedir una reducción de jornada por las posibles consecuencias profesionales. Sin embargo, la ley ha reforzado en los últimos años la protección frente a represalias precisamente para que el derecho a conciliar sea real y efectivo, y no solo teórico.

Conclusión

La reducción de jornada por cuidado de hijos o familiares no puede convertirse en un “motivo oculto” para seleccionar a quién despedir. Quien decide conciliar su vida laboral y familiar disfruta de una protección reforzada frente al despido, y si la empresa vulnera esa protección, el despido puede ser declarado nulo. Conservar documentación, reaccionar rápido y dejarse acompañar por profesionales es la mejor forma de defender este derecho.