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Bienes en el extranjero: cuentas, inmuebles e inversiones y su relación con Hacienda

Impuestos y Tributos
Índice

Globalización y fiscalidad: el patrimonio ya no tiene fronteras

Cada vez es más frecuente que los contribuyentes residentes en España tengan cuentas bancarias, inmuebles o inversiones en el extranjero. Abrir una cuenta en un banco online, comprar una casa en otro país o invertir en una plataforma extranjera es relativamente sencillo, pero la fiscalidad de esos bienes no debe pasarse por alto.

La clave está en entender que, si eres residente fiscal en España, debes tributar por tu renta y patrimonio mundial, con independencia de dónde estén situados los activos.

Residencia fiscal: el punto de partida

El primer elemento a aclarar es si eres o no residente fiscal en España. En términos generales, se considera residente a quien:

  • Pasa más de un determinado número de días en territorio español durante el año, o
  • Tiene en España el núcleo principal de sus intereses económicos o familiares.

Quien sea residente fiscal en España debe declarar aquí tanto las rentas obtenidas en el país como las obtenidas en el extranjero, salvo que un convenio de doble imposición establezca reglas específicas.

Cuentas y depósitos en el extranjero

Las cuentas bancarias abiertas fuera de España pueden generar:

  • Rendimientos del capital mobiliario (intereses) que deben incluirse en la Renta.
  • Un aumento del patrimonio que puede influir en el Impuesto sobre el Patrimonio, si se superan determinados umbrales.

Además de tributar por los intereses, puede existir la obligación de informar a la Administración de la existencia de esas cuentas, especialmente cuando superan ciertos importes.

Inmuebles fuera de España

Si tienes una vivienda o local en otro país, pueden darse varias situaciones:

  • Que pagues impuestos en el país donde está situado el inmueble, por su mera titularidad o por la renta que genere.
  • Que debas declarar esas mismas rentas o la imputación de renta inmobiliaria en tu Renta española, aplicando después las reglas de los convenios de doble imposición.
  • Que el valor de ese inmueble cuente a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio.

Es fundamental conocer la normativa del país donde está el inmueble y cómo encaja con la normativa española.

Inversiones financieras internacionales

Acciones, fondos de inversión, planes o productos financieros contratados con entidades extranjeras también generan rendimientos y plusvalías que deben reflejarse en la declaración de la Renta.

La correcta clasificación de los productos, la retención en origen y la aplicación de los convenios de doble imposición son aspectos clave para evitar tributar dos veces por la misma renta o, al contrario, dejar rendimientos sin declarar.

Riesgos de no declarar bienes en el extranjero

No declarar bienes o rentas situados fuera de España es cada vez más arriesgado:

  • Existen mecanismos de intercambio automático de información entre países.
  • Los bancos y plataformas extranjeras están obligados a identificar a sus clientes y reportar datos a las autoridades.
  • Las sanciones por omisión pueden ser elevadas, especialmente si se considera que ha existido ocultación deliberada.

Coordinación entre IRPF, Patrimonio y otros impuestos

Los bienes en el extranjero no solo influyen en la Renta. También pueden afectar a:

  • El Impuesto sobre el Patrimonio, al incrementar el patrimonio neto.
  • La forma de tributar por sucesiones y donaciones internacionales.
  • Otros tributos específicos en los países donde se encuentran los activos.

Conclusión

Tener bienes en el extranjero ya no es algo excepcional, pero sigue siendo una fuente de dudas. Lo importante es comprender que, si se es residente fiscal en España, esos bienes deben contarse a efectos tributarios, declarando las rentas y el patrimonio de forma coherente. Un buen asesoramiento internacional puede evitar errores costosos y ayudar a aprovechar, dentro de la legalidad, las ventajas de los convenios de doble imposición.