
Mudarse con hijos después del divorcio: una decisión sensible
Tras un divorcio es frecuente que uno de los progenitores se plantee cambiar de ciudad o incluso de país con los hijos: por trabajo, por apoyo familiar, por comenzar una nueva etapa… Sin embargo, cuando existe custodia compartida o un amplio régimen de visitas, ese traslado puede afectar profundamente a la relación del menor con el otro progenitor.
Por eso, no se trata de una decisión que pueda tomarse de forma unilateral sin valorar sus consecuencias legales.
La patria potestad compartida y las decisiones trascendentes
Aunque la custodia sea exclusiva de uno de los progenitores, lo normal es que ambos mantengan la patria potestad compartida. Esto implica que las decisiones importantes sobre la vida del menor (educación, salud, cambio de residencia…) deben tomarse de común acuerdo.
Un cambio de residencia que altera de forma relevante el contacto con el otro progenitor se considera una decisión trascendente y, por tanto, requiere su consentimiento o, en su defecto, autorización judicial.
Qué pasa si no hay acuerdo
Si el progenitor custodio quiere trasladarse y el otro se opone, existen dos opciones:
- Negociar una adaptación del régimen de visitas que compense la distancia (vacaciones más largas, visitas en periodos concentrados, reparto de gastos de viaje…).
- Acudir al juzgado de familia para que decida si autoriza el traslado y cómo se reordenan las relaciones con el otro progenitor.
El juez valorará siempre el interés superior del menor, no solo la comodidad de los adultos.
Criterios que suelen tener en cuenta los jueces
Al analizar un traslado, los tribunales suelen considerar:
- Motivo del traslado (laboral, familiar, personal).
- Distancia y facilidad de comunicaciones.
- Edad y arraigo del menor en su entorno actual (colegio, amigos, actividades).
- Relación previa con cada progenitor.
- Propuesta concreta de cómo se mantendrá el contacto con el progenitor que permanece.
Traslados al extranjero y sustracción internacional de menores
Cuando el traslado es a otro país la situación se complica aún más. Sacar al menor del país sin consentimiento del otro progenitor ni autorización judicial puede constituir un supuesto de sustracción internacional de menores, con consecuencias civiles y penales.
España forma parte de varios convenios internacionales que permiten al progenitor afectado reclamar el retorno del menor al país de origen cuando el traslado ha sido ilícito.
Cómo preparar jurídicamente un traslado
Si estás pensando en mudarte con tus hijos, es importante:
- Hablarlo con el otro progenitor con tiempo y de forma transparente.
- Plantear una propuesta detallada de nuevo régimen de visitas.
- Recabar documentación sobre el motivo del traslado (oferta de trabajo, informes, etc.).
- Consultar con un abogado de familia antes de tomar decisiones unilaterales.
Consecuencias de actuar por tu cuenta
Moverse sin acuerdo ni autorización judicial puede acarrear:
- Órdenes de retorno inmediato del menor.
- Modificación de la custodia a favor del otro progenitor.
- Incluso responsabilidades penales en casos graves.
Conclusión
Trasladarse de ciudad o país con los hijos tras un divorcio es posible, pero exige estudiar bien sus implicaciones legales y emocionales. Buscar acuerdos razonables, poner siempre por delante el interés del menor y recabar el asesoramiento de un abogado de familia es la mejor forma de evitar conflictos graves y situaciones de sustracción internacional.