
Los bancos también se equivocan
Aunque la banca funciona con sistemas muy automatizados, no está libre de errores: cargos duplicados, comisiones mal aplicadas, transferencias mal dirigidas, devoluciones que no se ejecutan, ingresos que aparecen sin explicación…
Cuando el fallo es en tu contra, puede generarte descubiertos, intereses y mucho estrés. Y cuando el fallo parece a tu favor (un ingreso que no te corresponde), también hay riesgos legales si haces como que no lo has visto.
Cargos duplicados o incorrectos
Entre los problemas más habituales están:
- Compras con tarjeta cobradas dos veces.
- Recibos domiciliados por importe incorrecto.
- Comisiones que no estaban previstas o que ya habían sido negociadas.
- Intereses calculados sobre importes equivocados.
Por eso es tan importante revisar periódicamente los movimientos de la cuenta y de las tarjetas.
Primer paso: contactar con el banco cuanto antes
Si detectas un cargo que no cuadra, actúa rápido:
- Llama al servicio de atención telefónica o usa el chat de la app para que quede un registro de la incidencia.
- Pide siempre un número de referencia o justificante de la reclamación.
- Si es algo importante, preséntalo también por escrito (email, formulario de la web o en la oficina).
Cuanto antes avises, más fácil será que el banco corrija el error sin consecuencias adicionales.
Errores en pagos con tarjeta
Si una compra se ha cobrado dos veces o figura una operación que no reconoces, puedes:
- Contactar con el comercio para que verifique y, si procede, anule el cargo duplicado.
- Solicitar al banco la devolución o retrocesión de la operación, sobre todo en tarjetas de crédito.
- Si sospechas de fraude, pedir el bloqueo de la tarjeta y una nueva emisión.
Recuerda que, en muchos casos, la normativa de servicios de pago te protege frente a operaciones no autorizadas, siempre que las comuniques sin demora.
Recibos domiciliados erróneos
Si un recibo llega con un importe incorrecto o de un servicio no contratado:
- Comprueba primero con la empresa emisora (compañía de teléfono, luz…). A veces corrigen y vuelven a emitir.
- Si no estás de acuerdo, puedes devolver el recibo a través de tu banco en el plazo que marque la normativa y tu contrato.
- Si hay reincidencia, valora revocar la domiciliación y buscar alternativas con el proveedor.
Errores “a tu favor”: ingresos que no te corresponden
A veces aparece un ingreso inesperado en la cuenta y la tentación puede ser pensar que es un “golpe de suerte”. Pero si se trata de un error del banco o de un tercero (transferencia equivocada, abono duplicado…), debes saber que:
- No te conviertes en dueño legítimo de ese dinero por el simple hecho de que esté en tu cuenta.
- La entidad o el tercero tienen derecho a reclamar la devolución de las cantidades ingresadas por error.
- Si, sabiendo que no te corresponde, lo gastas deliberadamente, podrías incurrir en responsabilidad civil e incluso penal en casos extremos.
Lo prudente, si no identificas el origen, es preguntar al banco antes de tocar ese saldo.
Rectificaciones unilaterales del banco
Cuando el banco detecta que ha cometido un error, puede realizar un asiento de rectificación en tu cuenta (por ejemplo, cargando un abono equivocado). Sin embargo:
- Debe poder justificar el motivo y el importe de la corrección.
- No puede aprovechar para cargar conceptos distintos bajo la excusa de un error previo.
- Si la rectificación te deja en descubierto por su propia culpa, es discutible que pueda cobrarte comisiones e intereses derivados de esa situación.
Si no estás de acuerdo con la rectificación, tienes derecho a reclamar y pedir explicaciones.
Cómo plantear una reclamación formal por error del banco
Si el banco se niega a reconocer el error o no lo corrige:
- Presenta una reclamación por escrito al Servicio de Atención al Cliente del banco, detallando:
- Tipo de error (cargo duplicado, ingreso mal rectificado…).
- Fechas, importes y documentos que lo acrediten.
- La solución que solicitas (devolución, anulación, intereses…).
- Si la respuesta es insatisfactoria o no llega en plazo, acude al Banco de España con toda la documentación.
Prevención: revisa y guarda tus movimientos
- Activa alertas en la app para cargos e ingresos superiores a cierta cantidad.
- Revisa todos los meses tus extractos, aunque sea por encima.
- Guarda justificantes de operaciones importantes (compraventas, transferencias elevadas…).
Conclusión
Los errores bancarios existen y no siempre juegan en tu contra. Cuando el fallo te perjudica, debes reaccionar rápido para que no se acumulen comisiones, intereses o incluso embargos por descubiertos que no son culpa tuya. Y cuando el error parece beneficiarte, conviene recordar que el dinero ajeno siempre puede ser reclamado. En ambos casos, la clave está en revisar tus movimientos, comunicar el problema cuanto antes y utilizar los canales de reclamación si el banco no corrige a la primera.