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El banco cambia las condiciones de tu cuenta: cuándo puede hacerlo y cómo reaccionar si te perjudica

Bancario y Reclamaciones
Índice

Tu cuenta era “para siempre sin comisiones”… hasta que dejan de serlo

Mensajes del banco avisando de que a partir de cierto mes se cobrarán nuevas comisiones, o de que tu “cuenta sin gastos” pasa a tener condiciones más estrictas para mantener la gratuidad, son cada vez más frecuentes. Muchos clientes sienten que el banco cambia las reglas a mitad de partido y se preguntan si eso es legal.

La respuesta depende de lo que diga el contrato, de cómo se comunique el cambio y de si el cliente tiene una verdadera alternativa además de aceptar en silencio.

Cláusulas de modificación de condiciones

En casi todos los contratos de cuenta corriente, tarjetas o paquetes de servicios aparecen cláusulas que permiten al banco:

  • Modificar comisiones y gastos.
  • Ajustar condiciones de vinculación (domiciliar nómina, recibos, uso de tarjeta…).
  • Actualizar el catálogo de servicios incluidos o gratuitos.

Estas cláusulas no son ilegales por sí mismas, pero deben estar redactadas de forma clara y comprensible y respetar los derechos del consumidor.

Obligación de informar con antelación

Cuando el banco quiere cambiar las condiciones, debe:

  • Comunicar el cambio con antelación suficiente (por ejemplo, dos meses antes), normalmente por los canales pactados (correo, buzón de la app, extractos…).
  • Explicar de forma clara qué comisiones se modifican, en qué medida y desde qué fecha.
  • Informar de que el cliente tiene derecho a resolver el contrato sin penalización si no está de acuerdo.

Si la comunicación es confusa, llega tarde o se oculta entre publicidad, se puede alegar falta de transparencia.

¿Puede el banco subir comisiones “porque sí”?

El banco puede ajustar su política de comisiones, pero debe hacerlo respetando:

  • Lo pactado en el contrato y las leyes de transparencia bancaria.
  • El principio de buena fe y equilibrio entre derechos y obligaciones.

Si la subida es muy drástica o se acompaña de condiciones imposibles de cumplir para evitarla, se puede discutir si sigue habiendo una relación equilibrada o si se está forzando al cliente a aceptar un empeoramiento injustificado.

Opciones si no estás de acuerdo

Cuando recibes un aviso de cambio de condiciones tienes varias alternativas:

  • Aceptar los nuevos términos si, aun con la subida, te compensa el servicio.
  • Negociar con tu oficina o gestor: a veces es posible conseguir exenciones personalizadas si tienes cierta vinculación.
  • Cerrar la cuenta o el producto afectado y trasladar tu operativa a otro banco con mejores condiciones.

Recuerda que, si el cambio es unilateral, debes poder resolver el contrato sin penalización.

Qué pasa con los productos asociados (nómina, recibos, tarjetas…)

Antes de cerrar una cuenta, conviene planificar:

  • Domiciliar la nómina en la nueva entidad.
  • Cambiar la domiciliación de recibos (luz, agua, teléfono…).
  • Valorar si tienes hipotecas o préstamos vinculados a esa cuenta y cómo afectaría el cambio.
  • Revisar si hay tarjetas de crédito asociadas que también se verían afectadas.

Un cierre precipitado sin reorganizar estos elementos puede provocar impagos involuntarios y comisiones innecesarias.

Cuándo tiene sentido reclamar

Más allá de la decisión de quedarte o irte, puede interesar reclamar cuando:

  • No recibiste ningún aviso previo del cambio y te enteras al ver las comisiones cargadas.
  • La información facilitada era confusa o incompleta.
  • La entidad te negó la posibilidad de resolver el contrato sin coste.
  • Se anuncian ventajas “para siempre” que luego se retiran sin una justificación razonable.

Cómo presentar la reclamación

Los pasos básicos son:

  1. Solicitar al banco copia de la comunicación de cambio y del contrato original.
  2. Presentar una reclamación escrita al Servicio de Atención al Cliente, explicando por qué consideras que se ha vulnerado tu derecho a la información o el equilibrio contractual.
  3. Si la respuesta no es satisfactoria, acudir al Banco de España para que emita un informe sobre la actuación de la entidad.

Conclusión

Que el banco pueda ajustar sus comisiones no significa que pueda hacerlo de cualquier manera ni en cualquier momento. La clave está en la transparencia, el respeto a los plazos y la posibilidad real de que el cliente decida si acepta o no los cambios. Leer con detalle los avisos, comparar ofertas y reclamar cuando se vulneran tus derechos es la mejor forma de no quedarte atrapado en una cuenta que ha dejado de ser lo que te prometieron.