
Controles de drogas: cada vez más frecuentes
Los controles de alcohol y drogas son ya habituales en carreteras urbanas e interurbanas. En los últimos años, la DGT ha intensificado especialmente las pruebas de drogas al volante, utilizando test salivares que detectan la presencia de determinadas sustancias en el organismo.
Dar positivo puede implicar desde una multa administrativa con pérdida de puntos hasta un delito contra la seguridad vial, dependiendo de las circunstancias.
Cómo funciona el test salival de drogas
En los controles, los agentes suelen realizar primero una prueba de detección rápida mediante un test salival. Este test indica si hay presencia de sustancias como cannabis, cocaína, anfetaminas, opiáceos, etc.
Si el resultado es positivo, se realiza una segunda muestra, que se envía a un laboratorio para su análisis. El resultado de este análisis de contraste es el que se utilizará como prueba principal en el procedimiento sancionador.
Diferencia entre presencia de drogas y afectación a la conducción
Es importante distinguir entre:
- La presencia de drogas en el organismo, que da lugar a una sanción administrativa.
- La conducción bajo la influencia de estas sustancias, que puede constituir un delito penal si se aprecia afectación a las capacidades para conducir.
En el ámbito administrativo no se discute tanto la afectación como el simple hecho de que la sustancia aparezca en la prueba.
Sanciones administrativas por positivo en drogas
Cuando se aprecia presencia de drogas sin llegar al nivel de delito, la conducta se califica como infracción muy grave y suele llevar aparejada:
- Una multa económica de alta cuantía.
- Pérdida significativa de puntos del permiso de conducir.
- Posible inmovilización del vehículo en el momento del control.
Delito penal por conducir bajo la influencia de drogas
Si, además de la presencia de la sustancia, existen signos evidentes de que el conductor está afectado en sus capacidades (conducción errática, síntomas claros, accidentes, etc.), los hechos pueden calificarse como delito. En ese caso, se pueden imponer:
- Penas de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad.
- Privación del derecho a conducir durante un tiempo determinado.
- Antecedentes penales.
¿Se tiene en cuenta el consumo terapéutico?
El consumo de ciertos medicamentos o sustancias con prescripción médica no exime automáticamente de responsabilidad. Lo decisivo es si la sustancia detectada está prohibida a efectos de tráfico y si afecta a la conducción.
En algunos casos, acreditar el uso terapéutico con informes médicos puede ayudar en la defensa, pero no garantiza por sí solo la anulación de la sanción.
Cómo recurrir una multa por drogas al volante
Algunas líneas de defensa habituales son:
- Comprobar que el procedimiento de toma de muestras se realizó correctamente.
- Verificar la cadena de custodia de la muestra enviada al laboratorio.
- Solicitar información detallada sobre el método de análisis y sus márgenes de error.
- Valorar la posible existencia de sustancias residuales de consumos antiguos sin afectación real a la conducción.
Un abogado especializado en tráfico y penal puede estudiar si existen motivos sólidos para recurrir la sanción o la acusación.
Consejos prácticos
Algunos consejos obvios, pero esenciales:
- No conduzcas tras consumir drogas, aunque hayan pasado varias horas y te encuentres “bien”.
- Si tomas medicación que pueda afectar a la conducción, consulta con tu médico y revisa el prospecto.
- Ante un control, mantén la calma y sigue las indicaciones de los agentes.
Conclusión
Conducir con drogas en el organismo se considera una conducta de altísimo riesgo y está fuertemente perseguida por la DGT. Entender la diferencia entre sanción administrativa y delito, así como el funcionamiento de las pruebas, es clave para saber a qué te enfrentas y cómo puede ayudarte un abogado en caso de positivo.