
Recurrir una multa de radar: ¿merece la pena?
Recibir en casa una notificación de la Dirección General de Tráfico (DGT) por una multa de radar genera siempre las mismas sensaciones: sorpresa, enfado y, sobre todo, dudas. Muchos conductores piensan que las multas de radar son automáticas e irrecurribles, pero lo cierto es que una parte importante de ellas contiene errores de forma o de fondo que permiten anular la sanción o, al menos, rebajarla.
En esta guía vamos a ver, paso a paso, cómo recurrir una multa de radar en España: qué debes revisar en la notificación, qué es el margen de error, cómo solicitar el certificado de calibración y cuándo compensa acudir a un abogado especializado en multas de tráfico.
1. Identificar qué tipo de radar te ha multado
Cada tipo de radar tiene unas características técnicas y un margen de error distinto. Por eso, el primer paso para preparar el recurso es averiguar qué dispositivo ha captado la supuesta infracción.
1.1. Radar fijo
Son los que se encuentran en cabinas laterales o pórticos y vigilan siempre el mismo punto. Normalmente están bien señalizados, aunque no siempre se respeta la distancia mínima entre la señal y el radar. Funcionan de manera automática y su margen de error suele ser menor, pero eso no significa que sean infalibles.
1.2. Radar móvil
Puede ir en un coche patrulla, en un trípode o incluso dentro de una furgoneta. Estos equipos son más sensibles a vibraciones, inclinaciones y condiciones del terreno, por lo que el margen de error permitido suele ser superior. Precisamente por eso, en muchos recursos se discute su correcta colocación y calibración.
1.3. Radar de tramo
Calcula la velocidad media entre dos cámaras situadas a varios kilómetros de distancia. Si hay problemas de identificación de matrícula, errores en las lecturas de entrada y salida o incidencias técnicas, el cálculo puede ser incorrecto.
1.4. Radar aéreo Pegasus
El helicóptero Pegasus controla la circulación desde el aire. Para sancionar correctamente debe aportar imágenes nítidas del vehículo, identificación inequívoca de la matrícula y datos exactos de velocidad y distancia. Cualquier fallo en esa cadena puede servir como base para un recurso.
2. Revisar la notificación de la multa
La notificación de la denuncia es la base del procedimiento. Si no está bien redactada o falta información esencial, la sanción puede ser anulada por defectos de forma. Antes de hacer nada, revisa con calma que consten los siguientes datos:
- Fecha y hora exactas de la infracción.
- Lugar concreto: carretera, punto kilométrico y sentido de la marcha.
- Límite de velocidad aplicable en ese tramo.
- Velocidad medida por el radar.
- Velocidad corregida tras aplicar el margen de error.
- Tipo de radar utilizado.
- Precepto infringido (artículo del Reglamento General de Circulación).
- Importe de la sanción y, en su caso, pérdida de puntos.
Si falta cualquiera de esta información, si el punto kilométrico no existe, si el límite de velocidad indicado no coincide con la señalización real o si no se menciona la velocidad corregida, ya tienes argumentos para empezar a recurrir.
3. El margen de error del radar
Todos los radares deben aplicar un margen de error legal, porque estos aparatos no son perfectos. Ese margen puede oscilar, según el tipo de radar, entre el 3 y el 7 por ciento. La velocidad que se usa para sancionar no debería ser la velocidad “medida”, sino la velocidad “corregida”.
Imagina que el límite en la vía es 120 km/h y el radar marca 151 km/h. Si el margen de error aplicable es del 5 %, la velocidad corregida sería inferior. Esta diferencia puede significar pasar de una infracción muy grave a una grave, o incluso quedar por debajo del umbral que conlleva pérdida de puntos.
Por eso, en el recurso suele solicitarse que la Administración acredite el tipo de radar y el margen de error concreto que se ha aplicado en la medición.
4. Solicitar el certificado de calibración y homologación
Además del margen de error, otro punto clave es la calibración del radar. Estos dispositivos deben pasar revisiones periódicas para garantizar que miden correctamente. Dichas revisiones se recogen en certificados de verificación metrológica y de homologación.
En tu recurso puedes pedir expresamente:
- El certificado de homologación del modelo de radar.
- El certificado de verificación periódica, con fecha anterior a la infracción y todavía vigente.
- Cualquier informe técnico de mantenimiento o reparación que pudiera afectar al funcionamiento del aparato.
Si el certificado está caducado, si no coincide el número de serie, o si simplemente no se aporta, el valor probatorio de la medición se reduce y puede dar lugar a la anulación de la sanción.
5. Plazos para recurrir una multa de radar
Los plazos son muy estrictos. Desde que recibes la notificación tienes, por norma general, 20 días naturales para:
- Pagar con el 50 % de descuento, asumiendo la infracción.
- Presentar alegaciones y empezar el procedimiento de recurso.
Si optas por recurrir, renuncias al descuento, pero mantienes la posibilidad de que la multa se archive. Si dejas pasar el plazo sin hacer nada, la sanción se volverá firme y solo podrás discutir aspectos muy concretos (por ejemplo, en vía ejecutiva o ante embargos).
6. Cómo redactar un recurso sólido
Un recurso efectivo no se basa en frases del tipo “no iba tan rápido” o “todos circulaban igual”. Debe estar bien estructurado, con argumentos objetivos y referencia a la normativa aplicable.
6.1. Datos del interesado y del expediente
Incluye tu nombre, DNI, domicilio, matrícula del vehículo y número de expediente de la multa. Esto garantiza que la Administración identifique sin dudas a qué procedimiento te refieres.
6.2. Relato de hechos
Expón brevemente cómo se ha producido la notificación, si estabas o no al volante, si la señalización del tramo es confusa, etcétera. No es necesario entrar aquí en argumentos jurídicos, solo se trata de dar contexto.
6.3. Alegaciones jurídicas
Este es el apartado más importante. Aquí puedes alegar, por ejemplo:
- Falta de datos esenciales en la notificación.
- Falta de identificación clara del vehículo.
- Ausencia de mención al margen de error.
- Inexistencia o caducidad del certificado de calibración.
- Discrepancias entre la señalización real del tramo y la descrita en la denuncia.
6.4. Petición final
Termina solicitando de forma expresa el archivo del expediente y la anulación de la sanción. De manera subsidiaria, puedes pedir la reducción del importe o la reclasificación de la infracción a un tipo menos grave.
7. Dónde y cómo presentar el recurso
Hoy en día lo más cómodo es usar los medios telemáticos, pero también puedes hacerlo de forma presencial:
- Sede Electrónica de la DGT, con certificado digital o sistema Cl@ve.
- Registro electrónico del organismo sancionador, si se trata de un Ayuntamiento o Comunidad Autónoma con competencias de tráfico.
- Oficinas de Tráfico o registros físicos de la Administración, presentando el escrito en papel.
- Correo administrativo, a través de una oficina de Correos.
Sea cual sea el canal elegido, guarda siempre un justificante de presentación, ya que puede ser necesario para demostrar que has actuado en plazo.
8. ¿Cuándo conviene acudir a un abogado especializado?
Si la multa implica retirada de puntos, un importe elevado, antecedentes o riesgo de pérdida del permiso, es muy recomendable consultar con un abogado experto en multas de tráfico. Un profesional revisará todos los documentos, detectará fallos en el expediente y preparará un recurso alineado con la normativa actual y la jurisprudencia de los tribunales.
Conclusión
Recurrir una multa de radar en España no solo es posible, sino que en muchos casos es aconsejable. Revisar la notificación, comprobar el margen de error y la calibración del radar, cuidar los plazos y presentar un recurso bien fundamentado son los pilares para defender tus derechos como conductor. Con información y, cuando haga falta, con ayuda profesional, las probabilidades de éxito aumentan considerablemente.